¡ESTOY VIVA… Y TÚ TAMBIÉN!

Julio 2020

¡Bienvenidos mis hermosos y sabios 31! Te recibo con la alegría de mi corazón, con amor y gratitud por el regalo de un año más de oportunidades para construir la vida que elijo para mí, yo me encargo cada día de trabajar en ello para que así sea.

En un año realmente pasamos por muchas cosas, así como el mar sube la marea, te despeinas, te caes y a veces te toca muy hondo luego la marea baja y abre paso a la quietud; así es la vida, así te enseña, así creces, así aprendes principalmente a aperturar tu corazón a más amor.

En mis treinta me he ilusionado, me he decepcionado, me ha dolido el corazón, he sentido mi alma quebrarse, he vuelto a mi mil veces, he preparado mis antojos, me he atendido con más amor, me he tratado con más amabilidad y paciencia, he vuelto de la bici mi transporte privado, he disfrutado de mi caminar en el desarrollo de consciencia, me he divertido, me he aburrido, he renegado, me he enojado, me he quejado y esto último principalmente conmigo, me he quedado en silencio, no he dado explicaciones, he aprendido a decir ¡no! Así ya no lo quiero para mí atravesando mis miedos y tomando riesgos, he aprendido a ocuparme y agradecer todo tal como es y a todos tal como son, a vivirme más desde la comprensión y la compasión aquello que surge del único lugar posible el corazón, he bailado y brindado conmigo, he elegido experiencias atípicas en mi cultura como ir a un pop bar sólo conmigo dónde aprendí que soy mucho más que un qué dirán… he sentido la adrenalina del riesgo a flor de piel y  escuchar el regalo en mis miedos, he soltado tanto hasta hoy y continúo muy consciente de mi proceso de dejar ir… he dado a luz a un hijo llamado Superación y bienestar que es mi maestría de vida desde dónde me comparto, he creado cosas que nunca imaginé, me he demostrado a mí misma que puedo y mucho esto incluye los números, he dormido y descansado profundo, he sacado 8 entrenamientos para la vida que puedo garantizar funcionan más allá de mis títulos profesionales, escribo mucho guiada por la intención de contribuir, he tenido el privilegio de acompañar a muchos seres humanos atravesados por el dolor que han hecho un máster en amor propio, los he visto reconciliarse consigo mismos, romperse, despertar y reconstruirse, hoy los veo sostenerse por sí mismos volar alto y a lo lejos.

Días de calor, de frío y escalofríos, de lluvia, canciones, melodías, mantas y ropa liviana, natural y maquillada, más descalza que con zapatos, aprendiendo a relacionarme y empatizar a través de una cámara sacudiéndome el nerviosismo con una sonrisa amable hacia mí y hacia los demás, cincuenta frases de fuerza para la vida me acompañan que poco a poco comparto por redes, me he topado con sapos y caballeros que no ha sido necesario besar para conocer sólo mirar a los ojos desde el corazón, con atención y amándome… y una pandemia que nos ha puesto de cabeza a todos para mirarnos profundo y valorar la vida sintiendo, bajando de la cabeza al corazón, desde el alma no desde el ego, este último es tu amigo que necesita agradecimiento, reconocimiento y educación. Un año en el que he aprendido a relacionarme con la muerte reconociéndola como compañera de vida.

Un año así, humanamente imperfecta con más luz en mis elecciones, con más amor en mi corazón y más claridad en mi mirada, un año en el que aprendo a acompañar acompañándome, a elegir eligiéndome, a amar amándome, a respetar respetándome, a valorar valorándome, a aceptar aceptándome… y a no perder de vista que mi primer compromiso es conmigo la más importante, así como tú eres el/la más importante de ti. Se me regala un año más por delante y tiene buena pinta, siempre la mirada en el hoy caminando en lo nuevo en mi propia vida, lo encaro con amor, con ganas, creatividad y rodeada de ustedes.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

¡SÍ A LA VIDA CON TODO!

Con amor…

Yahaira Lozano